Hace una semana me decidí a limpiar el tejado del invernadero. En día de fruto me subí encima del invernadero y pode las parras y pasiflora que corren por encima. Lo podado de la pasiflora lo puse encima del tejado del gallinero principal, me serviriría de aislante. Las ramas de la parra lo recuperé para en el futuro utilizarlo como leña para una barbacoa. Las hojas sueltas las eche por arriba al corralillo de las morunas (esta pegado al invernadero), seguro que les iba a gustar de escarbar y voltearlo todo.
Termine de plantar todos los romeros, salvias y lavandas que tenía en el vivero. Las he plantado en varias zonas, cuando ya no necesito plantar más de estas especies en una zona, pues empiezo con otra zona. Así cada año voy agrandando. Con estas especies empecé los primeros años a crear setos pegado al huerto para aumentar el control biológico, cortar viento y material para acolchar entre otros usos. Después he plantado por donde he necesitado en el jardín de mi Peña, para fortalecer la valla pegado al carril. En estos tiempos estoy en dos parcelas para solidificar vallas, controlar erosión y aumentar la biodiversidad. Me quedaron varias plantas que he plantado en el trozo de carril que estoy arreglando para proteger de la erosión. Estas plantas en cierta medida me sirven de pioneras, por su facilidad de resistir la sequía, buen desarrollo y fácil multiplicación, en un ecosistema los pequeños arbustos preparan las condiciones para futuros arbustos más grandes y para árboles.
Ahora estoy preparando nuevas plantas de estas especies para plantarlas el año que viene, estoy preparando más cantidad para poder después acelerar el ritmo de plantación. Fácil multiplicar a las salvias comunes, teniendo plantas madres de varios años, como las ramas tocan el suelo, pues echan raíces, tiro de la rama con sus raíces, corto la rama y cuando tengo unas cuantas ramas con raíces me las llevo al invernadero para prepararlas. De una misma rama puedo obtener varias plantas con raíces.
Como de los romeros tengo dos variedades diferentes, pues con cada una procedo diferentemente para multiplicarlas. Una variedad de romero tiene un porte que las ramas van cayendo, todas las ramas que van tocando el suelo echan raíces, así que para multiplicar esta variedad pues hago lo mismo que con la salvia. Esta variedad es muy útil para controlar la erosión, va agarrando muy bien el suelo por la cantidad de ramas que enraizan, la planta se va extendiendo muy bien. La otra variedad de romero es la típica, a esta la utilizo más para hacer setillos que suban en alto. Para multiplicar esta especie, como tarda mucho en tener ramas que toque el suelo y echen raíces, pues hago esquejes. Con el tiempo me he dado cuenta que en las ramas leñosas de varios años, generalmente en el punto de inserción donde salen ramillas segundarias, si uno va observando, se puede encontrar como unos bultitos chiquititos juntitos. Esto es signos que por ahí como toque el suelo pues en seguida saldrían raíces. Para mi son como principios de raíces durmiendo. Si se corta la rama justo debajo y se planta, pues en seguida el esqueje echa raíces, es muy raro que no prenda. A los esquejes cortados rebajo un poco las puntas superiores para que no sean demasiados largos y que no pierdan fuerza en querer crecer en seguida, aunque esto último pienso que no es tan importante, pero prefiero asegurarme que el esqueje consagre sus primeras fuerzas en echar raíces y no en crecer. Al principio me pasaba de que esquejes de romero no prendieran, pero desde que me percate del detalle de los pequeños bultitos, estoy más que contento con el éxito de agarre.